Ingeniería fiscal, recovecos legales para pagar menos impuestos

Más de una vez al ver como la declaración de impuestos te salía a pagar te habrás preguntado cómo poder pagar menos sin tener que incumplir la Ley. Existe toda una disciplina económica dedicada a ello y se llama ingeniería fiscal.

¿En qué consiste la ingeniería fiscal?

La ingeniería fiscal desarrolla estrategias legales para reducir al máximo el pago de impuestos. Las técnicas de ingeniería fiscal son usadas tanto por empresas como por particulares para ahorrar en impuestos.

Así que la ingeniería fiscal consiste en pagar menos impuestos de los que corresponderían pero sin vulnerar la ley. ¿Cómo se consigue? Pues se trata de aprovechar los vacíos legales, las diferentes regulaciones de los territorios  o las imprecisiones en la ley. Los “ingenieros fiscales” conocen todos estos recovecos y los aprovechan para favorecer a sus clientes.

Trucos de ingeniería fiscal

Según los técnicos de hacienda, la ingeniería fiscal permite que las multinacionales se ahorren en España unos 8.250 millones al año. Está claro que esto representa un serio problema para las Arcas públicas.

Muchos de los trucos de ingeniería fiscal que existen solo están al alcance de las grandes empresas. Algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Tributar en otro país con menor carga impositiva: para ello las multinacionales instalan sus matrices en ese país, pagando allí sus impuestos, y venden sus productos en las filiales españolas.
  • Canalizar ventas a través de internet. Esta opción está más al alcance de PYMEs, ya que con el comercio electrónico se pueden domiciliar sociedades fuera del país.
  • Abrir una cuenta bancaria en un paraíso fiscal. Conocidos son los escándalos de importantes personajes famosos por tener cuentas en Suiza.
  • Realizar inversiones en el extranjero.

Ningún país se atreve por ahora  a actuar firmemente contra la ingeniería fiscal. Saben que si lo hacen en solitario algunas grandes empresas se trasladarían otros países. Es por ello que este problema debe afrontarse de forma global. Varios países de la Unión Europea ya han pedido medidas para eliminar la ingeniería fiscal. Lo cierto es que los constantes vaivenes en política fiscal y la disparidad de criterios entre los países miembros de la UE no ayudan a poner coto a estas prácticas.

Por lo general, los esfuerzos legislativos que se hacen parecen ir siempre un paso por detrás de las técnicas de los ingenieros fiscales. ¿Es la ingeniería fiscal una práctica ética? ¿Recurriríais a ella? Esperamos tus impresiones en los comentarios.

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