Ventajas de la reunificación de deudas

Pagar la hipoteca, la letra mensual del coche o el préstamo que pediste para hacer aquella reforma en casa. Son deudas que se pagan en plazos mensuales y cuyo control causa no pocos dolores de cabeza. Y no digamos ya si, por ejemplo, eres el dueño o dueña de un pequeño negocio. En ese caso montones de facturas (pagos a proveedores, la electricidad, el alquiler del local…) se agolpan en vuestra mesa mes a mes.

El cierre del grifo bancario fuerza la búsqueda de alternativas para el crédito.

Desde que comenzó la crisis económica, allá por el año 2008 se ha producido un curioso fenómeno. Los bancos, que hasta entonces habían concedido préstamos y créditos sin demasiadas restricciones -a veces bastante a la ligera, como hemos podido saber después- empezaron a exigir cada vez más requisitos a la hora de dejar dinero a cualquier empresa o particular. El resultado es bien conocido, a efectos prácticos bancos y cajas han cerrado el grifo; hasta aquellas empresas que no deberían tener problemas para devolver un préstamo encuentran serias dificultades para conseguir financiación.